. Intro:

Porque en la insignificancia del tiempo humano las mentes de algunos pocos han caído infectadas ante este tipo de sonidos, formas y hedores, como muertos, sus carnes y sus huesos han sucumbido.

Porque solo algunas almas martirizadas por antiguas y olvidadas maldiciones podrán comprender los misteriosos e inexactos caminos que ante sus febriles sentidos se abren. 

Aunque a estas blasfemas artes las han tratado de ahogar en los profundos océanos de los tiempos y también bajo las cenizas condenatorias de los temeros borregos, estas nunca han dejado de palpitar, ya sea bajo el fango o cubiertas por las costras de los siglos. 

Este arte que solo pueden brotar de los lugares más oscuros y enmohecidos del subconsciente se hace aquí presente,  entre nosotros. ahora y por siempre.
                                             

Sean malditos.